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Puede Una Comprension de la Vida Eterna Cambiar Nuestra Forma de Ver La Maldad

Por J. Warner Wallace

Traducción Bryan Woodward

En mi último libro, “La Escena de Crimen de Dios: Un Detective de Homicidios Examina la Evidencia para un Universo Divinamente Creado”, examino ocho piezas de evidencia en el universo mientras hago el caso por la existencia de Dios. Cuando una pieza de evidencia apunta hacia un sospechoso en particular, a eso lo llamamos evidencia inculpante. Si apunta lejos de el sospechoso (o, más precisamente, exclude la posibilidad de que un sospechoso esté involucrado), a eso lo llamamos evidencia exculpante. La existencia de la maldad en el universo ha sido usado por muchos escépticos como una forma de evidencia exculpante, exculyendo la existencia rasonable de Dios completamente. Después de todo, como puede ser que un Dios todo poderoso y un Dios que nos ama totalemente puede permitir que la maldad existiera? Una formulación antigua del problema es veces es atribuido a Epicuro:

“¿Está Dios dispuesto a prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces, él no es omnipotente. ¿Es capaz, pero no dispuesto? Entonces él es malévolo. ¿Esta dispuesto y capaz? ¿Entonces de donde viene la maldad? ¿O no está dispuesto ni capaz? ¿Entonces por qué llamarle Dios?”

¿La existencia persistente de la maldad excluye la posibilidad razonable que existe Dios? No. Como lo he describido en La Escena de Crimen de Dios (Capítulo Ocho – La Evidencia de la Maldad: ¿Pueden Coexistir Dios y la Maldad?), yo ofrezco un filtro explanatorio construido en siete consideraciones relacionadas a la existencia de la maldad, la naturaleza del universo, y los deseos de Dios. Una consideración importante que debemos considerar cuando evaluamos la naturaleza potencialmente exculpatoria de la maldad es la naturaleza de la vida, particularmente si, como creen los Cristianos, la vida se extiende más alla de la tumba.

La maldad y el sufrimiento son típicamente experienciados y entendidos dentro del contexto de la vida de uno. Durante los treinta y cinco años que yo fui un ateo, miré a mi vida como un segmento de línea, que abarca entre dos puntos: mi nacimiento y mi muerte.

del nacimiento a la muerte (1)

Tenía la esperanza de una vida (un “segmento de línea”) de aproximadamente noventa años. Si yo hubíera desarollado cancer durante este lapso de tiempo, yo hubíera estado enojado por la cantidad de tiempo que me fue robado mientras batallé contra esa enfermedad. De hecho, si hubiera sido diagnosticado con una enfermedad terminal a esa edad, yo hubiera estado enojado de que me deprivieran cincuenta por ciento de la vida que yo esperaba.

Sufrimiento y Muerte

Si el teísmo es cierto, y somos más que meros seres materiales, la vida no es un segmento de línea. La vida es, en cambio, un rayo que se extiende desde el punto de nuestro nacimiento, pasando por el punto de nuestra muerte física, y que se extiende a una vida eterna más allá de la tumba.

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Ahora considere alguna experiencia de maldad, dolor o sufrimiento en el contexto de una vida eterna. Es posible, por ejemplo, recordar las vacunas dolorosas que recibiste cuando eras niño. Si estás leyendo este libro a la edad de treinta años, el pequeño periodo de su vida ocupada por el dolor que usted experimentó durante esas vacunas ha sido superado mucho por los años que has vivido desde ese entonces. Mientras el tiempo ha pasado desde el punto de esa experiencia, has podido colocar ese dolor dentro del conexto más amplio de su vida. Ni lo recuerdas hoy.

Si el dualismo es cierto, somos ambos seres materiales tanto como no materiales, y eternos que vivirán para siempre. Nuestra experiencia y comprensión del dolor y la maldad deben ser contextualizados dentro de la eternidad, no dentro de nuestra temporalidad. Cualquiera que sea nuestra experiencia aquí en nuestra vida terrenal, no importa cuán dificil o doloroso que sea, debe ser visto a través del lente de la eternidad. Mientras nuestra experiencia eternal se estira mas alla de nuestras luchas en esta vida, nuestro sufrimiento temporal se convertiá en un porcentaje cada vez más pequeño de nuestra conciencia. La angustia que tal vez hemos experimentado en la tierra va ha ser superado por el gozo que experimentaremos en la eternidad.

Se encoge

Cuando alguien me pregunta por qué ha ocurrido algo malo (sobre todo cuando un acto malvado involucra a un niño inocente), soy cuidadoso a ofrecer una respuesta rápida, aun si la respuesta es evidentemente o filosóficamente precisa. La verdad relacionada a la maldad siempre es mucho más compleja e inter-relacionada. Como lo describo en mi libro La Escena de Crimen de Dios, hay siete consideraciones que debemos evaluar al tratar de explicar todo acto de maldad. Una de estas consideraciones involucra la naturaleza de la vida y la eternidad. Si la forma de como el Cristiano ve la vida es verdad, la maldad dede de ser evaluado a través de la lente de la eternidad, no a través de la perspectiva limitada de nuestras vidas mortales. La eternidad cambia todo.


Crees que: ¿ Puede Una Comprension de la Vida Eterna Cambiar Nuestra Forma de Ver La Maldad ?

La Ciencia por si sola no dice nada los científicos son los que lo hacen

Por Frank Turek

Traducción Erick Jimenez

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No puedes poner honestidad en un tubo de ensayo.

La Ciencia por si sola no dice nada los científicos son los que lo hacen.

Estas son algunas de las reveladoras conclusiones que podemos extraer en el escándalo del correo de calentamiento global.

“¿Dices que la ciencia no es objetiva?” No, a menos que los científicos lo sean, y la mayoría de veces no lo son. No quiero impugnar a todos los científicos pero es cierto que algunos de ellos no han sido completamente honestos. Algunas veces mienten para conseguir o mantener sus trabajos. Algunas veces mienten para obtener fondos. Algunas veces mienten para promover sus propias creencias políticas. Algunas veces no mienten intencionalmente, pero obtienen malas conclusiones científicas porque solo están buscando lo que quieren encontrar.

La mala conducta de los científicos es más común de lo que crees. Una encuesta realizada por investigadores de la Universidad de Minnesota encontró que el 33% de los científicos admitieron haber actuado mal durante sus investigaciones, incluyendo a más de un 20% de científicos, en la mitad de su carrera, que reconocieron “haber cambiado el diseño, metodología o resultados de un estudio como resultado de presiones recibidas por parte de los patrocinadores”. ¡Piensa cuántos más habrán hecho esto, pero no quieren reconocerlo!

Mentiras descaradas y engaño parecen ser el caso con el “Clima-gate.” Los correos expuestos revelaron la selección puntual de eventos, manipulación de datos y el trabajo tras bambalinas para censurar las opiniones opositoras; así como el dudar de las mediciones realizadas al no encajar en las conclusiones pre establecidas. Matt Drudge comentó acerca de esto como el “Mayor escándalo en la ciencia moderna.”

Actualmente considero que existe otro gran escándalo científico, pero estas tergiversaciones no son tan obvias. En este escándalo, en lugar de las mentiras descaradas, las conclusiones científicas son extraídas bajo la mesa por suposiciones filosóficas previas. Tal como en el caso de la controversia sobre el origen de la vida y de las nuevas formas de vida. ¿Fueron las fuerzas naturales actuando sobre mezclas químicas inertes las que produjeron vida, o fue el resultado de una acción inteligente? ¿Las nuevas formas de vida habrán evolucionado a partir de formas de vida inferiores debido a fuerzas naturales o fue necesaria la intervención de una inteligencia?

El Dr. Stephen Meyer ha escrito un fabuloso best-seller, en donde aborda estas preguntas, llamado La Firma en la Célula. Al haber obtenido su doctorado en la Universidad de Cambridge en Filosofía de la Ciencia, el Dr. Meyer está en la cima de la cadena alimenticia de la ciencia. En nuestra entrevista radial del 8 de agosto, me comentó que ha estado trabajando en un libro de +600 páginas –el cual no limita los detalles técnicos- durante más de una década.

¿Qué califica a un hombre con un doctorado en “Filosofía de la Ciencia” para escribir un libro acerca del origen de la vida o la macro evolución? Todo. Lo que algunos científicos, y muchos en el público en general, fallan en entender es que la ciencia no puede realizarse sin un fundamento filosófico. Toda la información debe ser interpretada. Y mucho del debate entre los exponentes del Diseño Inteligente (como el Dr. Meyer) y los Darwinistas (como el profesor de Oxford Richard Dawkins) no es sobre la evidencia –pues todos están viendo la misma evidencia. Es un debate sobre la filosofía. Un debate sobre qué causas pueden ser consideradas como posibles, incluso antes de examinar la evidencia.

Los científicos buscan causas, y lógicamente, solo hay dos tipos posibles de causas –una causa inteligente o una causa no inteligente (es decir, causa natural). Una causa natural puede explicar una maravilla geológica como el Gran Cañón, pero solamente una causa inteligente puede explicar una maravilla geológica como las caras de los presidentes sobre el Monte Rushmore. Asimismo, las leyes naturales pueden explicar por qué la tinta se adhiere al papel en el libro del Dr. Meyer, pero solo una causa inteligente puede explicar la información que allí se encuentra (es decir, ¡el Dr. Meyer!)

¿Cómo se aplica esto a la pregunta acerca del origen de la vida? Mucho después de Darwin, descubrimos que una “simple” célula está comprendida por miles de volúmenes de información en el ADN en lo que se conoce como complejidad específica –en palabras del día a día, sería como un programa de software o un mensaje realmente largo. ¡Richard Dawkins reconoce que la cantidad de información contenida en la mal-llamada “ameba primitiva” ocuparía 1,000 volúmenes de una enciclopedia!

¿Cuál es el origen de todo esto? Aquí es donde entra la filosofía. El Dr. Meyer está abierto a ambos tipos de causas. Richard Dawkins no lo está. En el libro del Dr. Meyer se explica cómo las fuerzas naturales no parecen tener la capacidad de realizar tal trabajo, solo la inteligencia la tiene. Sin embargo, Dawkins y su Darwinismo presionan filosóficamente para descartar causas inteligentes antes de examinar la evidencia. Por lo tanto, para ellos no importa cuánta evidencia apunte hacia causas inteligentes (como lo hace un mensaje suficientemente largo), siempre concluirán que tuvo que ser algún tipo de causa natural. En otras palabras, su conclusión es el resultado de sus suposiciones filosóficas previas.

Mientras Dawkins no tiene una explicación natural viable para el origen de la vida o el mensaje que esta contiene, él asegura que no puede ser el producto de inteligencia. Esta suposición filosófica conduce a lo que parece ser una conclusión increíble: El hecho de creer que 1,000 volúmenes de una enciclopedia son el resultado de fuerzas naturales y ciegas es comparable a creer que la Librería del Congreso es el resultado de una explosión en una imprenta. Yo no tengo tanta fe como para creer eso.

“¡Este es un argumento del Dios de las brechas!” podría protestar Dawkins. No, no lo es. Simplemente no carecemos de una explicación natural para una forma de vida “simple” – cuya información equivalente a 1,000 enciclopedias, esto es evidencia empírica y verificable para creer en una causa inteligente. Piensa en la causa del libro El Espejismo de Dios de Richard Dawkins, por ejemplo. No es simplemente que carezcamos de una explicación natural para el libro (pues sabemos que las leyes de la tinta y el papel no escribieron un libro). Es también el hecho que conocemos que mensajes solo provienen de mentes. Por lo tanto, podemos confiadamente postular a un autor inteligente, en lugar de un proceso natural y ciego.

¿Por qué es tan difícil para Dawkins y otros Darwinistas reconocer esto? Tal vez porque se rehúsan a hacerlo. Y así, como los “científicos” del calentamiento global, ellos tienen sus razones políticas o morales para negar incluso lo obvio. O tal vez nunca se han percatado que no pueden hacer ciencia sin filosofía. Como Einstein dijo: “El nombre de ciencia es un pésimo filósofo”. Y un pésimo filósofo de la ciencia puede llegar frecuentemente a conclusiones científicas equivocadas. Esto se debe al hecho que la ciencia no habla – los científicos sí lo hacen.

Estas de acuerdo que la “Ciencia” no dice nada?

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Los Ateos se roban los derechos dados por Dios

Por Frank Turek

El ateo Richard Dawkins ha declarado: “El universo que observamos tiene precisamente las características que deberíamos esperar pues al final no hay diseño, propósito, bien o mal. Nada más que una dura y despiadada indiferencia…el ADN no sabe ni le importa. El ADN simplemente está, y nosotros bailamos al compás de su melodía.

 

Pero Dawkins no actúa como si realmente creyera eso. Él ha afirmado recientemente que una mujer tiene el derecho a escoger el aborto, y consideró que sería ‘inmoral’ traer al mundo a un bebé con Síndrome de Down. Según Dawkins, el ‘derecho a escoger’ es algo bueno mientras que dar a luz a un niño con Síndrome de Down algo malo.

 

Entonces, ¿cómo funciona? ¿Existe realmente el bien y el mal, o somos solamente autómatas bailando al compás de nuestro ADN?

 

Ateos como Dawkins son fervientes defensores del derecho al aborto, el matrimonio homosexual, la asistencia médica y social, el uso de anticonceptivos, y otros más. Pero, ¿quién define que esos son realmente derechos? ¿Bajo qué estándar objetivo son el aborto, el matrimonio homosexual, la adopción por padres homosexuales y la asistencia médica y social derechos morales? No existe tal estándar en el universo materialista del ateísmo. Por lo tanto, los ateos deben robar las bases de los derechos moralmente objetivos dados por Dios mientras argumentan en contra de su existencia.

 

Ahora bien, no estoy diciendo que debas creer en Dios para ser una buena persona o que los ateos son personas inmorales. Incluso algunos ateos viven vidas más morales que muchos cristianos. Tampoco estoy diciendo que los ateos no sepan qué es la moralidad. Cualquiera tiene un concepto básico del bien y el mal sin importar si creen o no en Dios. De hecho, esto es justamente lo que la Biblia nos enseña (lee Romanos 2:14-15).

 

A lo que me refiero es que los ateos no tienen cómo justificar la moralidad. Frecuentemente confunden el saber qué es bueno con el justificar por qué es bueno. Ellos dicen que es bueno amar. Estoy de acuerdo, pero ¿por qué es bueno amar? ¿Por qué deberíamos hacerlo? El asunto no es cómo saber qué es Bueno, sino saber por qué existe un estándar confiable de Rectitud en primer lugar.

 

Puedes llegar a conocer la moralidad objetiva a través de diversas formas: tus padres, los maestros, la sociedad, tu conciencia, etc. Y puedes llegar a conocerla mientras niegas que Dios existe. Pero esto sería como decir que puedes conocer el contenido de un libro mientras niegas que este tiene un autor. ¡Claro que puedes hacerlo, pero no habría libro si no existiera un autor! En otras palabras, los ateos pueden llegar a conocer la moralidad objetiva mientras niegan que Dios existe, pero esta no existiría a menos que Dios si exista.

 

Si lo único que existe es lo material, lo cual es el argumento del ateísmo, entonces no existe tal cosa como una ley moral que sea inmaterial. Por lo tanto, los ateos deben robar un estándar moral para que su sistema materialista pueda funcionar, ya sea por un estado de bienestar absoluto, la Regla de Oro, hacer lo que “es mejor para la mayoría”, etc. Estos estándares no existen en un universo materialista en donde las creaturas bailan al compás de su ADN.

 

Los ateos se ven atrapados en un dilema. Sí Dios no existe todo se reduce a opiniones personales, donde no existen los derechos moralmente objetivos, incluyendo todos aquellos que los ateos apoyan. Si Dios existe entonces existen los derechos moralmente objetivos. Pero claro, estos no incluyen matar bebés mientras se encuentran en el vientre, el matrimonio homosexual, y los muchos otros que han inventado, los cuales son contrarios a la mayoría de religiones y leyes naturales.

 

Ahora bien, un ateo podría decir: “En mi país tenemos una constitución que la mayoría aprobó. No necesitamos recurrir a Dios.” Esto es cierto, no tienes por qué avocarte con Dios para escribir leyes, pero si tienes que recurrir a Él si quieres que estas estén fundamentadas en algo más que opiniones humanas. De lo contrario, tus “derechos” sólo son preferencias que pueden ser derogadas en las urnas de votación o según el capricho de algún juez activista o dictador. Es por esto que nuestra Declaración de Independencia fundamenta nuestros derechos en el Creador. Esta reconoce el hecho que sí alguien llega a cambiar la constitución, tu seguirás gozando de algunos derechos pues estos provienen de Dios, no son invenciones humanas.

 

Sin embargo, mi punto no es cómo podríamos establecer los derechos objetivos, dados por Dios, dentro de las leyes humanas. Mi punto es que sin Dios no hay derechos humanos objetivos. No existe el derecho al aborto ni al matrimonio homosexual. ¡Claro, sin Dios tampoco hay derecho a la vida ni al matrimonio natural!

 

En otras palabras, no importa en qué postura política te encuentres –no importa con cuánta pasión apoyes y creas en ciertas causas o derechos– sin Dios ninguno de ellos son derechos verdaderos. Los derechos humanos no serían más importantes que tus preferencias personales. Por lo tanto, los ateos pueden creer y pelear por los derechos al aborto, el matrimonio homosexual, así como muchos otros, pero no pueden justificarlos como derechos verdaderos.

 

De hecho, para ser un ateo consistente –esto sonará escandaloso, pero es cierto– no puedes realmente pensar que alguien ha hecho algo para mejorar al mundo. Una política o reforma objetivamente Buena es imposible si el ateísmo es verdadero. Por lo tanto, debes creer que lo que hicieron Wilberforce, Lincoln y Martin Luther King para abolir la esclavitud y el racismo no era algo realmente bueno; simplemente era diferente. Esto significa que debes creer que haber rescatado a los judíos de los hornos no era objetivamente mejor que acabar con ellos. También significa que debes creer que el matrimonio homosexual no es mejor que el maltrato hacia los homosexuales. (Finalmente estamos “bailando al compás de nuestro ADN”, el que maltrata a los homosexuales simplemente nació con el gen anti-gay. ¡No puedes culparlo de ninguna manera!) También significa que debes creer que amar a alguien no es mejor que abusar de ellos.

 

Tal vez estarás pensando “¡esto es un escándalo! ¡El racismo, el asesinato y la violación son objetivamente malos, las personas tienen el derecho a no ser lastimadas!” Estoy de acuerdo contigo. Pero esto es verdadero solamente si Dios existe. En un universo ateo nada es objetivamente malo respecto a cualquier cosa en cualquier momento. No hay límites. Todo se vale. Por lo tanto, para ser  un ateo consistente debes creer y estar de acuerdo con lo escandaloso.

 

Si estás molesto conmigo por estos comentarios, entonces estás de acuerdo conmigo en una forma muy importante. Si no te agradan las ideas y comportamientos a los cuales hago referencia, estás admitiendo que no todos los comportamientos e ideas son iguales –algunos están más cerca de la verdad moralmente objetiva que otras–. Pero, ¿cuál es la fuente de esa verdad objetiva? Esta no puede ser alterable, como los seres humanos imperfectos como tú y yo. Esta puede ser solamente Dios, en cuya naturaleza inmutable se afirman todos los valores morales. Es por esto que los ateos, sin quererlo, están robándole a Dios cada vez que afirman un derecho para hacer cualquier cosa.


Pero, ¿cómo podemos saber que ese es el Dios del cristianismo? ¿Acaso no hizo cosas malas en el Antiguo Testamento? ¿Y dónde queda la separación entre el estado y la iglesia? Estas son algunas de las preguntas que he abordado en mi nuevo libro Robándole a Dios: Por qué los ateos necesitan de Dios para defender su postura, del cual se adaptó este artículo.

 

¿ Los Ateos se roban los derechos dados por Dios ?

¿ Que otras cosas los Ateos roban de Dios ?


Este articulo también esta disponible en Ingles aquí: Atheists Steal Rights From God


Traducido por Erick Jimenez

Los Humanos son Excepcionales por una Razón

Wesley J. Smith escribe un blog en el National Review Online titulado “Human Exceptionalism (Excepcionalismo Humano)”. Lo recomiendo altamente. En una ocasión presento un artículo escrito por Marian Stamp Dawkins, profesora de Comportamiento Animal en Oxford y autora de “Why Animals Matter (Porque Importan los Animales)”. En su artículo, Dawkins examina el argumento a favor del “valor” de los animales basado en la posesión de una propiedad (la conciencia) por parte de los mismos. Mientras que Dawkins parece rechazar este método de asignación de valor a los animales, ella si aceptó una metodología que asigna valor a los animales sobre la base de su beneficio a los seres humanos:

“Si quieres tratar de convencer a personas que no estan convencidas de que el bienestar animal importa, utilizas argumentos que tocan, como he dicho, su propio interés: Son buenos para la salud de sus hijos, buenos para su propia salud, buenos para el medio ambiente. Esos son los argumentos que van a tener peso “.

Wesley reconoce correctamente que el valor de los animales no tiene tanta relación con la posesión de una propiedad por parte de las especies que estamos considerando, sino que es el resultado de una propiedad que NOSOTROS poseemos como seres humanos:

Pero el asunto real aquí somos nosotros, no los animales. Como seres conscientes, como criaturas morales, como experimentadores empáticos, promovemos el bienestar animal simplemente porque somos humanos. Es parte de venir “programados” como seres morales, sobre todo una vez que superamos la cruda etapa de la mera supervivencia. Por lo tanto, es nuestro deber tratarlos bien – no porque tal vez ellos lo quieran, sino por lo que somos.

Supongo que en las empresas comerciales, demostrando que lo que es bueno para los animales es bueno también para el productor puede promover una reforma, pero ¿y si no lo es? Conozco productores de animales que tratan bien a sus animales y lo hacen porque saben que es lo correcto, incluso si ganan un poco menos de dinero. Y conozco algunos que han sacrificado su propio bienestar económico sustancialmente con el fin de hacer lo correcto por sus animales “.

Incluso nuestros amigos ateos tienen que admitir que los seres humanos son diferentes de otras especies de animales. Contamos con tres tipos de “conciencia” que nos separa de otras criaturas: conciencia moral, conciencia espiritual y auto-conciencia.

Conciencia Moral

A diferencia de animales inferiores, los seres humanos SI tienen la capacidad de analizar situaciones morales difíciles y complicadas. Entendemos el valor del sacrificio, incluso cuando una causa noble podría costarnos la vida. Nosotros, como seres humanos, somos capaces de ir más allá de los mecanismos de supervivencia y deseos básicos. Tenemos la capacidad de ir más allá de lo que “es” hacia lo que “debería ser“. Mientras que los ateos pueden simplemente ver esto como un estado avanzado de la inteligencia, los Cristianos lo reconocen como una característica de la imagen reflejada de Dios:

Romanos 2: 14-15

De hecho, cuando los gentiles, que no tienen la ley, cumplen por naturaleza lo que la ley exige, ellos son ley para sí mismos, aunque no tengan la ley. Éstos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan.

Conciencia Espiritual

Olvídate de si Dios existe realmente por un minuto. Eso no es realmente importante para esta discusión. Lo que SI es importante es el hecho que los humanos son capaces de una forma única de considerar su lugar en el Cosmos y se encuentran a sí mismos en la búsqueda de significado (y de lo Divino). Como Cristianos, reconocemos que esto es una vez más el producto de haber sido creados a imagen de Dios:

Romanos 1: 19-20

Pero lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, Sus atributos invisibles, Su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que ellos no tienen excusa.”

Auto Conciencia

Por último, como seres humanos tenemos una percepción única de nosotros mismos (auto-conciencia) que nos permite ver nuestro lugar en el mundo y entender nuestra identidad. Tenemos la capacidad de entender la jerarquía natural y espiritual, y reconocemos nuestro lugar en ella:

Job 42: 1-6

Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes. “¿Quién es éste —preguntaste—, que sin conocimiento oscurece mi consejo?” Reconozco que he hablado de cosas que no alcanzo a comprender, de cosas demasiado maravillosas que me son desconocidas.» “Ahora escúchame, que voy a hablar —dijiste—; yo te cuestionaré, y tú me responderás.” De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.»”

Como seres humanos, somos excepcionales, no porque por casualidad poseemos una mayor inteligencia, sino porque hemos sido creados por un Dios personal, y reflejamos su conciencia y personalidad. Con estos dones y atributos Divinos, estamos especialmente calificados para asignar valor a todos los demás aspectos de la creación, así como para administrar nuestro entorno como sus cuidadores morales.

¿Que otras cualidades excepcionales de los seres humanos crees que poseemos debido a que somos Imago Dei (creados a imagen y semejanza de Dios)?

Asegúrate de dejar tus comentarios en la sección designada para estos y gracias por tu contribución.


Este articulo también esta disponible en Ingles aquí: Humans Are Exceptional For a Reason


Traducido por José Giménez Chilavert